La propuesta que aquí se presenta —la secuencia didáctica “Navegar lo híbrido”— se inscribe en este
marco de reflexión. Su diseño articula cinco dispositivos pedagógicos (cartografías del aprendizaje híbrido,
bitácora digital, foro ético, desafío gamificado y mapa de talentos polímatas) que buscan posicionar al
estudiante como protagonista activo de su trayectoria, promoviendo la autoría ampliada, la metacognición y
la construcción colectiva del conocimiento. Cada dispositivo se vincula con preguntas disparadoras que
habilitan el diálogo crítico: ¿qué trayectorias se visibilizan en las experiencias híbridas?, ¿qué tensiones y
aprendizajes emergen del uso cotidiano de la IA?, ¿cómo integrar estas tecnologías de manera ética y
contextualizada?, ¿qué transformaciones institucionales requiere un aprendizaje híbrido más justo y
significativo?
La relevancia de esta propuesta excede lo didáctico y se proyecta hacia una innovación sistémica. La
secuencia no solo plantea actividades para el aula, sino que también interpela dimensiones estructurales y
culturales de las instituciones: la necesidad de infraestructura tecnológica adecuada, la formación docente
continua, la construcción de comunidades colaborativas y la articulación con políticas públicas. En este
sentido, se concibe como una estrategia integral que puede contribuir a transformar las prácticas educativas
y a fortalecer la justicia social en la educación superior.
Asimismo, se reconoce que la transformación digital no se limita al plano pedagógico. La gestión
administrativa y organizacional también se redefine en tiempos de IAg, profesionalizando decisiones y
reduciendo cargas operativas que históricamente han limitado el trabajo docente. La literatura reciente
advierte sobre el fenómeno de la datificación educativa que convierte datos en insumos para la gestión y la
toma de decisiones (Williamson, 2018). Frente a este escenario, resulta imprescindible sostener una gestión
humanizada, ética y situada, donde la IA actúe como soporte y no como sustituto del criterio profesional.
En síntesis, la introducción de la IAg en la educación superior plantea un doble desafío: aprovechar
su potencial creativo y democratizador, y al mismo tiempo evitar sus derivas tecnocráticas y excluyentes. La
secuencia didáctica “Navegar lo híbrido” se propone como un laboratorio de ideas y prácticas que busca
responder a este desafío, integrando tecnologías emergentes con pedagogías críticas y colaborativas. Su
finalidad es abrir preguntas más que clausurarlas, habilitar diálogos más que imponer respuestas, y construir
caminos hacia una educación superior más inclusiva, ética y significativa.
Marco teórico: hacia una pedagogía crítica, híbrida y generativa
La innovación educativa en la educación superior no puede entenderse únicamente como la
incorporación de nuevas tecnologías o metodologías aisladas. Se trata de un proceso sistémico que involucra
dimensiones estructurales, culturales, formativas y políticas. En este sentido, la secuencia didáctica “Navegar
lo híbrido” se fundamenta en un marco teórico que articula la pedagogía crítica, la didáctica generativa y la
ciudadanía digital, reconociendo la centralidad de las emociones, la ética y la diversidad epistémica en los
procesos de aprendizaje.
Desde la perspectiva de la pedagogía crítica, el aprendizaje se concibe como una práctica dialógica
y transformadora. Freire (1997) sostiene que enseñar no es transferir conocimientos, sino crear condiciones
para que los estudiantes construyan saberes en interacción con el mundo. Esta visión se vincula con la
noción de “pedagogía de la pregunta” (Freire; Faundez, 1986), que invita a problematizar la realidad en lugar
de aceptar respuestas cerradas.
En el contexto híbrido, esta pedagogía se resignifica: las tecnologías digitales no son meros
instrumentos, sino mediaciones que pueden habilitar o limitar la participación, la justicia y la autonomía.
La didáctica generativa aporta un enfoque que reconoce el potencial de la inteligencia artificial
generativa como agente colaborativo (Kap, 2025). En lugar de concebirla como sustituto del docente, se la
entiende como interlocutora crítica capaz de ampliar perspectivas, generar recursos y visibilizar sesgos. Este
enfoque exige diseñar prompts críticos, analizar las respuestas de la IA y construir acuerdos colectivos sobre
su uso responsable. La didáctica generativa, por tanto, se inscribe en una lógica de coautoría ampliada, donde
estudiantes y docentes dialogan con IA para producir conocimiento situado y ético.
Revista Científica Educ@ção v.12● n.18● edição especial/2026.