En las últimas décadas la virtualización educativa y la consolidación de ecosistemas digitales han
modificado profundamente las dinámicas de enseñanza y aprendizaje (Copertari, Sgreccia y Segura, 2011).
La expansión de la educación a distancia (EaD), las experiencias híbridas y las plataformas de mediación
tecnológica generaron nuevas oportunidades para democratizar el acceso al conocimiento, aunque también
profundizaron desigualdades vinculadas a las brechas digitales, cognitivas y culturales (Copertari, Sgreccia y
Segura, 2011). En este contexto actual, según Scolari (Scolari, 2021), el aula entendida en tanto interfaz ha
perdido el monopolio de la transmisión del conocimiento. Esta perspectiva se integra en el análisis de la
cultura postdigital y la irrupción de la IA en la reconfiguración educativa como una tecnología capaz de
reorganizar prácticas sociales, educativas y comunicacionales, interpelando críticamente el trabajo docente
y los procesos de formación.
Diversos organismos internacionales advierten sobre la necesidad de desarrollar enfoques éticos y
humanistas frente al avance de estas tecnologías. Por ejemplo, la UNESCO (UNESCO 2021; UNESCO,
2023) sostiene que la inteligencia artificial debe orientarse por principios de inclusión, transparencia, justicia
social y respeto por los derechos humanos, evitando la reproducción de sesgos y desigualdades algorítmicas.
Algunos autores referentes en tecnología educativa como Litwin (Litwin, 2000, 2012), Lion (2022), Maggio
(2022) y Cobo (2016, 2024) coinciden en que la innovación pedagógica no reside exclusivamente en la
incorporación de herramientas digitales, sino en la capacidad de resignificar las prácticas educativas mediante
propuestas reflexivas, colaborativas y situadas.
Podemos decir entonces, que la formación docente adquiere un carácter estratégico. La emergencia
de pedagogías algorítmicas y automatizadas exige superar perspectivas tecnocráticas centradas únicamente
en el dominio operativo de herramientas digitales. Formar docentes en tiempos de inteligencia artificial
implica promover alfabetizaciones críticas capaces de problematizar los sentidos culturales, sociales y
políticos de las tecnologías emergentes, así como desarrollar criterios éticos para su integración en las aulas.
Como advierte Freire (FREIRE, 1996/2008), toda práctica educativa supone una toma de posición frente
al mundo; por ello, la incorporación de la IA en la enseñanza no puede comprenderse como un acto neutral
o meramente instrumental, sino como una decisión profundamente vinculada a proyectos pedagógicos y
democráticos más amplios. De esta manera, el rol docente se transforma en un mediador crítico que decide
el sentido político de su uso.
En este sentido, la centralidad del lenguaje como dimensión constitutiva de la experiencia humana
se ve profundamente interpelada por sistemas capaces de producir textos, imágenes y respuestas
automatizadas, configurando nuevos desafíos pedagógicos, éticos y epistemológicos para la formación
docente y la educación superior.
En el ámbito de las políticas universitarias públicas, la Universidad Nacional de Rosario ha
desarrollado diversas iniciativas orientadas a fortalecer la formación docente en educación a distancia,
ciudadanía digital y tecnologías emergentes.
El presente artículo se centra específicamente en la Diplomatura en Inteligencia Artificial e
Innovaciones Educativas de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR), entendida como una experiencia
formativa que propone abordar la IA desde una perspectiva interdisciplinaria, crítica y situada. Más allá de
una capacitación técnica, la Diplomatura promueve espacios de reflexión sobre las implicancias pedagógicas,
éticas y socioculturales de la inteligencia artificial en el campo educativo contemporáneo.
A partir de este marco, el trabajo se propone analizar cómo la gestión curricular de la Diplomatura
configura propuestas de formación docente orientadas a una ciudadanía digital ética, responsable e inclusiva.
En particular, interesa comprender de qué manera el diseño curricular, las configuraciones docentes y las
estrategias pedagógicas articulan procesos de innovación educativa con enfoques críticos sobre la tecnología
y la inteligencia artificial.
La investigación parte del siguiente interrogante: ¿cómo se construyen, desde la gestión curricular
universitaria, propuestas de formación docente en inteligencia artificial capaces de articular innovación
tecnológica, pensamiento crítico y la justicia educativa?
Se sostiene como hipótesis que la incorporación significativa de inteligencia artificial en la formación
docente requiere modelos de gestión curricular crítica capaces de integrar decisiones pedagógicas, éticas e
Revista Científica Educ@ção v.12● n.18● edição especial/2026.