la constituyen. De esta manera es posible acercarnos de una manera más asertiva al subtexto de su
pensamiento, a su “physis” alejándose del “nomos” impuesto por paradigmas rígidos. Es necesario hacer a un
lado los lentes deterministas del pensamiento psicoanalítico predominante y dar cabida a una mirada más
dinámica e integrativa.
Dentro de los principales pensadores que han contribuido a plasmar la epistemología compleja y
que han aportado al desarrollo del paradigma del pensamiento complejo, encontramos a pensadores como
Francisco Varela y Humberto Maturana quienes aportaron la noción de autopoiesis, Ilya Prigogine quien
introdujo las estructuras disipativas, Basarab Nicolescu quien derrumbó los muros disciplinares y
Bertalanffy con su teoría general de sistemas entre muchos otros. Pero es sin duda alguna Edgar Morin el
principal representante de la teoría del pensamiento complejo, quien a través de su obra El método argumenta
que la comprensión de la realidad debe ser llevada a cabo de una manera integral y sistémica (Morin, 1981).
Las nociones de complejidad han estado presentes en innumerables áreas de pensamiento,
aportando las bases conceptuales que dan cabida a todo aquello que se sale de la ilusión de una realidad
idealizada. Un buen ejemplo es el de “la dialéctica hegeliana” la cual expone la comprensión de la realidad
como un proceso altamente dinámico y contradictorio a la vez actuando como el motor de la realidad
misma, nociones intuitivamente complejas. La “Aufhebung” hegeliana que denota la superación de la fricción
ejercida entre la “tesis” y la “antítesis”, está empapada de procesos emergentes que superan a sus partes
constitutivas (Hegel, 2010).
En la epistemología compleja, encontramos el concepto dialógico que, aunque similar al concepto
de dialéctica, ya que ambos expresan una relación dinámica entre opuesto, posee sin duda elementos clave
que los diferencian: mientras la dialéctica surge de un ejercicio de oposición y contradicción entre dos ideas
buscando así la resolución de dichas fuerzas opuestas con la obtención de una síntesis emergente, la
dialógica amplia este ejercicio, abriendo un “diálogo” que busca interrelacionar dichas ideas (contradictorias
o no) en un plano multifacético. No son conceptos que se repelen entre sí, muy por el contrario, hacen
parte de un mismo proceso de pensamiento mucho más amplio y dinámico. Es indudable que sin un
pensamiento dialéctico es imposible llegar a un terreno dialógico. No son conceptos opuestos o
equivalentes per se, son conceptos que se encuentran estrechamente interconectados.
La ciencia occidental se basó en la clara relegación del sujeto como elemento de relevancia, dado
que los “objetos” pueden existir de manera independiente del sujeto que lo observa, enmarcando al sujeto
como aquel factor deformador de la realidad producto de la tergiversación propia de las opiniones, sentidos
y doxas (Koyré, 2015). Sin embargo, para el pensamiento complejo, tanto el sujeto como el objeto surgen y
se expresan como dos emergencias inseparables del sistema.
Así como la psicología analítica sugiere la existencia de una multidimensionalidad de la psique al
integrar niveles conscientes e inconscientes tanto de tipo individual como colectivo, la epistemología
compleja permite aceptar la multidimensionalidad y lo relacional consiguiendo integrar aquella
fragmentación reduccionista y simplista de la realidad. Se trata de una epistemología abierta en el sentido
de aceptar la imperfección como parte constitutiva de la realidad, la incompletud, la incertidumbre, lo simple
y lo complejo como parte de lo mismo (Morin, 2005).
Morin expone a través de sus volúmenes de El Método, lo que viene a ser los principales principios
presentes como andamiaje de su ejercicio epistémico. Encontramos así tres principios principales que
permiten concebir la complejidad: el principio dialógico, el principio de recursividad organizacional y el
principio hologramático. Cabe resaltar que con esto no se está reduciendo el pensamiento complejo
solamente a estos tres principios, por el contrario, estos soportan la base de muchos otros elementos de
suma relevancia como son por ejemplo el concepto de emergencia, la multidimensionalidad, entropía,
neguentropía, imprevisibilidad, entre otros.
Revista Científica Educ@ção v.12● n.18● edição especial/2026.